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jueves, 3 de febrero de 2011

Álbum Debut/ Los nuevos 4 jinetes del metal


Grupo: Metallica
Disco: Kill’ Em All
Año: 1983

Como una nueva bocanada de aire fresco a la, de todos modos, siempre refrescante escena del Heavy Metal, llegan estos cuatro gringos mugrosos a invitarnos a poner la mano de cuernitos en todo lo alto una vez más. Después de formarse una gran reputación como banda en vivo, llega por fin el esperado álbum debut de Metallica tras la distribución no oficial del demo de la banda por medio de los fans y el de boca en boca (se ve que estos muchachos son partidarios de la distribución libre de canciones ¡bien por ellos!).

El gran mérito de la banda consiste en mezclar exitosamente el sonido del punk y el rock clásico con las técnicas virtuosas de la nueva ola del metal británico (Iron Maiden y así). El resultado es una serie de piezas energéticas, furiosas, con diversos cambios de ritmo. Es como si se propusieran ser la banda más rápida del oeste que dispara cuando menos lo esperas. O tal vez sólo llegaron a anunciar el apocalipsis.

El álbum empieza con “Hit The Lights”, con un riff veloz y James Hetfield llamando al frenesí. Es un tema que no niega la influencia de los Misfits y es una gran introducción. “The Four Horsemen” es una pieza que parece dividida en varios actos y aunque se extiende más de siete minutos, es una completa maravilla. La intensidad no para con “Motorbread”. Los solos de guitarra suenan geniales e imposibles, logrando que casi nadie extrañe al viejo guitarrista que fue despedido antes de grabar el álbum.

“Jump In The Fire” es como un tema de Deep Purple con anfetaminas, es su primer sencillo y seguro funciona muy bien en los conciertos. El tema está escrito desde la perspectiva del diablo viendo a los mortales matarse entre si y llegar directo al infierno (ahi nomás, papá). “(Anesthesia) Pulling Teeth” es una pieza instrumental que más bien parece un ensayo del bajista Cliff Burton que quedó registrado en el álbum nomás para ver qué pasaba. Aunque no funciona del todo como pieza individual, es una buena muestra del talento del bajista, como diciéndonos que él es el talento secreto dentro de Metallica.

En “Whiplash” James nos dice en la letra lo intensos que son los conciertos de la banda y que nunca se detendrán cual fuerza de la naturaleza. El tema es una de los mejores del disco. Los intereses por la fantasía y lo oculto se hace ver en “The Phantom Lord”., donde inventan incluso sus propias bestias mitológicas. “No Remorse” sube la adrenalina y la deja ahí arriba para la genial, aunque algo boba en su letra, “Seek And Destroy”. La placa cierra con “Metal Militia”, que grita a los cuatro vientos “nos gusta Motorhead” y termina con sonidos de un ejercito marchando, balazos explosiones y un gran sabor de boca.

Un gran debut para una banda que parece va por todo. Es como si en su futuro tuvieran mucho más que otros dos grandes discos, miles de giras, un fatal accidente, una reestructuración interna, un nuevo bajista, otro gran álbum, una polémica reinvención, más giras, quemaduras, dos discos mediocres, un escándalo por el intercambio ilegal de canciones, otro nuevo bajista, otra polémica reinvención, un documental que muestra lo mucho que les gusta el dinero y el disco más complaciente de toda su carrera, entre otras cosas. Seguro les irá mucho mejor.

domingo, 30 de enero de 2011

Especial "Álbum Debut"

Muchos grupos de rock han alcanzado fama y fortuna, tiene muchos seguidores alrededor del mundo, tienen presentaciones en vivo que llenan estadios, crítica y público hablan de ellos en diferentes medios y, muchas de ellas, son auténticas máquinas de hacer dinero. Pero antes de todo esto, ellos eran bandas nuevas que aparecían en el espectro musical sin más presentación que un álbum debut.

A estas alturas ¿es posible analizar los primeros trabajos discográficos de bandas como Radiohead, Metallica, U2 y hasta los Beatles separándolos de toda su historia? ¿Sólo concentrándose en lo que ofrecía ese álbum debut? Aquí en el Ojo Rojo no sólo lo intentaremos, sino que incluso pretenderemos divertirnos en el proceso.

Grupo: Radiohead
Disco: Pablo Honey
Año de publicación: 1993

La radio lo programa. En las tiendas ya tienen su propio estante. MTV los pone todo el día. Es un hecho, las disqueras nos quieren hacer creer que existe el “rock alternativo”. Y no lo van a vender a toda costa. Casi como respuesta británica a bandas como Nirvana o Pearl Jam nos llega desde Oxford un conjunto que fácilmente puede entrar dentro de este sonido que está tan de moda entre los chavos en estos días.

Con guitarras furiosas, cantos melancólicos y llenos de desencanto y algunos guiños al rock colegial de los ochenta, Radiohead nos trae Pablo Honey, su carta de presentación. El álbum empeiza con “You”, que fusiona unas guitarras llenas de distorsión con unos hipnóticos arpegios. El sencillo “Creep”, una especie de himno adolecente al fracaso y el automensoprecio, sigue al pie de la letra la formula verso tranquilo-coro ruidoso que la hace accesible y radiable.

En “How Do You?” el vocalista Thom York modula su voz casi como el vocalista de los Sex Pistols. El tema es casi punk y es uno de los mejores temas del álbum. “Stop Wishpering” en apariencia es otro típico sencillo, pero el final ruidoso casi digno de Sonic Youth le saca la vuelta favorablemente, así como en “Anyone Can Play Guitar”, que nos muestra que sus guitarristas Jonny Greenwood y Ed O’Brian forman una buena mancuerna guitarrística.

En “Ripcord”, “Vegetable” y “Prove Yourself” no hay mayor trascendencia que unos versos melancólicos y una estructura muy “rock alternativo” que cansa un poco. No así con Thinking About You”, que nos muestra que la banda también tiene gusto por las íntimas canciones acústicas. Yo preferiría que, en el futuro, experimenten más por ese camino.

“I Cant” es dulce y pegajosa, aunque algo acartonada.“Lurgee” es un gran tema, aunque recuerda un poco a los Stone Roses. Y en “Blow Out” vuelven a mostrar su gusto por la distorsión, en un final casi caótico que cierra bien lo que en general es un álbum bastante regular.

Pablo Honey es un disco muy de su época, perfecto para venderse como “rock alternativo”. Tiene sus cosas buenas, pero la banda todavía suena a muchas cosas y se nota que todavía no encuentran su propio estilo. Aunque es muy pronto para hablar de su trascendencia, la verdad no creo que pasen de ser un "one hit wonder", sobre todo en comparación con bandas tan prometedoras como Suede y James en la escena.

La verdad, para que estos chavos se salven del olvido tendrían que sacar un excelente segundo álbum, una obra maestra de los noventa como tercero, reinventarse con sonidos electrónicos y destruir a la industria discográfica en el 2007 regalando su disco por internet… pero francamente, lo dudo.