viernes, 13 de julio de 2007

Sonic Youth en México. 2007, Salón 21


Por una noche, el ruido no fue contaminación…

Sonic Youth se presentaría por segunda vez en México.

Sin embargo, esta última semana ha sido muy agotadora. Por diversas circunstancias hice en una sola semana más actividad física que en los últimos meses (no tengo condición).

Así que no me encuentro al 100% para este evento. Aún así, lucharé para verlos hasta adelante y nadie me va a detener.

Humberto me acompaña. También está cansado, y muestra entusiasmo medio, ya que no conoce del todo a la banda. Entonces, con poca energía, pero con mucho espíritu, nos lanzamos al Salón 21.

El boleto indica el inicio a las 9:00 pm. Son las 9:10 y apenas estoy ingresando al recinto. Maldito metro, no se puede confiar en ti. “¡vale madres! Me perderé el inicio” pienso.

Que suerte. No es así. Tal parece que hubo grupo abridor… y además ya terminó. Un tipo (al cual no le pregunté) me dijo que tocaron solo una canción “muy chida”. Nadie tiene idea de quien chingaos tocó.

Y nos dieron las 10:00… quizás es un poco antes. Se apagan las luces. Ahí están:

Thurston Moore con una camisa blanca y Jeans, saluda al público.

Entra Kim Gordon con un vestido rosa con lentejuelas. Creo que no la había visto de cerca. Luce atractiva la señora.

Lee Ranaldo y su clásico atuendo de leñador.

No puedo ver a Steve Sheele.

Ahí esta su bajista invitado, de la desaparecida banda Pavement.

Y todo comienza. Las primeras notas son de “Incinerate”, del ultimo LP. La gente “vuelta-loca”. Me sacan un poco el zapato. Siento empujones por todos lados. De pronto, me doy cuenta de que mi plan de irme para adelante se viene abajo. Estoy muy débil para luchar. Rápidamente, pierdo a Humberto. Adiós compañero, nos vemos a la salida.

Estos muchachos tocan increíble. El sonido local podría ser mejor, pero no arruina el momento. Termina la primera canción, estoy más atrás que al principio. Maldición.

Segunda canción, “Reena”. El entusiasmo de la gente no decrece. Me hacen chicharrón. Auch.

Primer repaso al pasado: “Candle”. ¡Wooooooo! De pronto recobro energía, me las arreglo para acercarme un poco… y para acomodarme el zapato.

La banda se muestra comunicativa con el público. Sin embargo, los gritos de este no me dejan oír lo que dicen. Por ahí distingo las palabras “Washing machine”. Que bien, ¿que camción sera? ¿Diamond Sea?

Algo pasa. Lee habla con Thurston. Algo esta mal, tardan un rato antes de tocar la siguiente canción: “Mote”. ¡Esa no viene en el Washing Machine! Bueno, no importa.

Ahora, la corriente de gente me lanza hacia la izquierda. Y cada vez más cerca del escenario.

Los temas van transcurriendo. “Do you believe in rapture?”, excelente. Alguna del nuevo album que no conozco. No lo tengo completo.

Thurston dice: el siguiente es un tema del Confusion is Sex. Lee dice: no. Parece que no se ponen de acuerdo.

Y entonces la canción que sigue es: ¡Bull in the heather! ¡10, 20, 30, 40! Increíble. No la habían tocado en la gira, no la esperaba.

No me acuerdo bien el orden, pero estas sonaron: “World looks Red”, “What a Waste”, “100%”, “Rats”, “The Neutral”, “Jams Rum Free”.


Me patearon. Se formo un círculo de slam justo a mí alrededor. Participo un rato, pero no puedo más. Me salgo. De pronto siento un fuerte golpe en ele hombro. Volteo. Es un tipo que salio volando desde enfrente y cayo cerca de mí… en el puritito suelo. Que putazo. Lo ayudan a parar y se va aturdido hacia atrás hasta desaparecer.

“Teenage Riot”, Thurston se baja y toca con la gente. Estoy muy cerca, pero no lo suficiente para tocar. “Silver Rocket”, “Shaking Hell”, “Pink Steam”.

Y termina. Uno por uno salen del escenario. El único que se despide es Thurston, solo con un “buenas noches”… bueno, Lee también nos dice adiós con la mano.

En mi mente solo puedo pensar dos cosas: a) magnifico concierto. b) me duele todo.

Salgo lo más rápido que puedo. Faltan poco para que den las 12:00 y no vamos a alcanzar metro. Me encuentro a Humberto en la salida. Le pregunto que le pareció su contacto con Sonic Youth. El solo puede atinar a decir con entusiasmo: “pocamadre”.

Listo para volver a casa con un pequeño zumbido de oídos. Eso ocasiona este ruido, que por una noche, no fue contaminación.